¿Cómo elijo una rentabilidad anual esperada?
Ajústala a tu mezcla de activos. Los datos a largo plazo (MSCI, INVERCO, BCE) sugieren en torno al 7-9% nominal para renta variable global tipo MSCI World, 6-8% para el IBEX 35 con dividendos reinvertidos, 3-4% para bonos soberanos europeos a 10 años y 1-2% para monetarios o letras del Tesoro. Para mezclas habituales, 6-7% es razonable para una cartera 60/40 y 4-5% para una con peso en renta fija. Las expectativas de mercado a 10 años de gestoras europeas suelen ser 1-2 puntos inferiores a la media histórica por las valoraciones actuales — usar un 5-7% conservador da margen de seguridad.
¿La proyección está garantizada?
No. La CNMV, a través de su portal de Educación Financiera, y la guía conjunta Finanzas para Todos con Banco de España dejan claro que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y que ningún resultado de inversión está asegurado. La calculadora asume una rentabilidad constante y suave cada año, pero los mercados reales son volátiles — los peores periodos móviles de 10 años para la renta variable europea (1929, 1972, 2000) fueron negativos en términos reales. Trata la cifra como una estimación de planificación, no una promesa, y combina el Valor Futuro con el Valor Ajustado por Inflación para tener una base realista.
¿Y los impuestos y comisiones?
La calculadora devuelve valores antes de comisiones e impuestos. Resta el TER del fondo de la rentabilidad esperada antes de lanzarla (p. ej., 7% bruto − 0,30% TER = 6,70%). Para cuentas de inversión sin ventaja fiscal, reduce otros 0,5–1,5 puntos para aproximar la fiscalidad anual sobre dividendos y plusvalías (rentas del ahorro al 19-28% según tramo en el IRPF español, Agencia Tributaria). En planes de pensiones y planes de previsión asegurados la fiscalidad se difiere al rescate; los traspasos entre fondos de inversión están exentos de tributación en España mientras no haya reembolso (Ley del IRPF).
¿En qué se diferencia esto de la Calculadora de Interés Compuesto?
El interés compuesto asume una tasa fija y contractual — el TAE de una cuenta remunerada, una IPF o el cupón de un bono — y da un resultado en euros preciso. Esta Calculadora de Inversión modela una cartera con rentabilidad variable (acciones, ETF, fondos indexados, planes de pensiones) donde la tasa que introduces es una media a largo plazo, no una garantía. La fórmula matemática es la misma; la interpretación cambia. Usa esta calculadora para proyecciones de jubilación y cartera, y la de Interés Compuesto para depósitos, IPF y bonos.
¿Debo incluir la inflación?
Sí, si quieres que la proyección refleje el poder adquisitivo real. La calculadora tiene un campo de Inflación Esperada (por defecto 3%, en línea con el objetivo del 2% del BCE más el repunte reciente del IPC español publicado por el INE) y muestra el Valor Ajustado por Inflación junto al Valor Futuro nominal. Alternativamente, introduce una rentabilidad real (nominal menos inflación esperada) y lee la salida nominal como ya ajustada. Para planificar la jubilación, la vista ajustada por inflación es el objetivo más honesto.
¿Qué es el dollar-cost averaging (aportación periódica)?
La aportación periódica o DCA consiste en invertir un importe fijo en euros con un calendario regular sin importar cómo esté el mercado — el campo Aportación Mensual modela implícitamente esta estrategia. El beneficio conductual es que elimina decisiones de timing; el beneficio estructural es que el mismo importe compra más participaciones cuando los precios caen. Estadísticamente, distribuir un capital inicial mediante DCA suele rendir menos que invertirlo todo de golpe (los mercados suben más a menudo que bajan), pero el DCA es el marco correcto para aportaciones recurrentes desde la nómina.
¿Cuándo se considera ingresada la aportación mensual?
La calculadora trata la Aportación Mensual como un depósito a fin de mes (anualidad pospagable), que es la convención usada en la mayoría de fórmulas de planes de pensiones. Si tus aportaciones reales se cargan a principio de mes (anualidad prepagable), el valor futuro es ligeramente superior — multiplica la parte de aportaciones por (1 + i) con i = r/12. La diferencia suele ser inferior al 1% del saldo final, así que la hipótesis de fin de mes es adecuada para planificar.
¿Por qué la rentabilidad total parece tan grande?
La Rentabilidad Total se muestra como el porcentaje acumulado sobre lo aportado — (Valor Futuro − Aportaciones Totales) ÷ Aportaciones Totales × 100 — no como una tasa anualizada. En 30+ años, una rentabilidad anualizada del 7-8% produce de forma natural una cifra acumulada del 200-400%, porque la misma tasa de partida se compone una y otra vez. El equivalente anualizado sigue siendo la tasa que introdujiste; el porcentaje solo facilita ver la magnitud del interés compuesto de un vistazo.
¿Qué pasa si dejo de aportar después de unos años?
Ejecuta la calculadora dos veces. Primero, proyecta el valor futuro hasta el año en el que dejas de aportar. Después, vuelve a lanzarla usando ese saldo final como nueva Inversión Inicial, pon la Aportación Mensual a 0 € e introduce los años restantes. Por ejemplo: 500 €/mes durante 10 años al 8% genera unos 91.500 €. Ese saldo capitalizando solo otros 20 años al 8% llega a unos 440.000 € — el poder del interés compuesto en la primera década supera con creces las aportaciones perdidas después.
¿Importa que la capitalización sea mensual o diaria?
A rentabilidades realistas la diferencia en euros es pequeña. Sobre 50.000 € al 7% durante 20 años, la capitalización mensual da unos 201.300 € y la diaria unos 202.300 € — apenas 1.000 € en dos décadas, claramente por debajo del 0,5%. La frecuencia de capitalización afecta sobre todo a la rentabilidad efectiva anual (TAE: 7,23% mensual frente a 7,25% diaria). Elige la frecuencia que coincida con la del producto; no merece la pena darle muchas vueltas.
¿Debo usar la Regla del 72 para el tiempo de duplicación?
Es una buena estimación rápida. La Regla del 72 dice que los años para duplicar ≈ 72 ÷ rentabilidad%, derivada del logaritmo natural. Es más precisa entre 6% y 10%: al 8%, la regla da 9 años y la fórmula exacta ln(2)/ln(1,08) da 9,01 años. Por debajo del 4% o por encima del 15% se desvía — usa ln(2)/ln(1 + r) en esos casos. El campo Tiempo de Duplicación de la calculadora aplica la Regla del 72 para coincidir con la estimación rápida habitual.
¿Cómo trata la calculadora la fiscalidad de planes de pensiones frente a fondos en cuenta corriente?
No diferencia — la salida es antes de impuestos en ambos casos. En un plan de pensiones individual o de empleo, las aportaciones reducen la base imponible del IRPF hasta el límite anual vigente (1.500 € en el plan individual y hasta 8.500 € adicionales por aportaciones empresariales según la Ley del IRPF), pero el rescate tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF general, incluido el capital aportado. En un fondo de inversión, los traspasos están exentos y solo se tributa por la plusvalía al reembolsar, como renta del ahorro (19-28%). Para comparar de igual a igual, multiplica el valor futuro del plan de pensiones por (1 − tipo marginal esperado en la jubilación) y enfréntalo al neto del fondo (ganancia × tipo de ahorro).