¿En qué se diferencia de la Calculadora de Interés Compuesto?
El Interés Compuesto supone un tipo fijo y contractual (TAE de una cuenta remunerada, IRPF de un depósito a plazo, cupón de un bono) y ofrece resultados precisos en euros. La Inversión Compuesta modela una cartera de inversión con rentabilidad variable (acciones, ETF, fondos de inversión) donde el tipo introducido es una media de largo plazo, no una garantía. La matemática es la misma; cambia la interpretación. Usa esta calculadora para proyecciones de jubilación y carteras; usa Interés Compuesto para depósitos y cuentas remuneradas.
¿Qué rentabilidad esperada debo usar?
Ajusta la hipótesis a tu cartera. Los datos históricos (series del IBEX 35 desde 1992 y del MSCI World a largo plazo) sugieren aproximadamente un 7–8 % nominal para renta variable global desarrollada, un 3–4 % nominal para renta fija soberana del área euro a 10 años, y un 2 % nominal para letras del Tesoro español tras la normalización de tipos del BCE. Para una cartera 60/40, un 5–6 % nominal es razonable. Las previsiones a 10 años publicadas por gestoras supervisadas por la CNMV suelen situarse 1–2 puntos por debajo de la media histórica.
¿Debo usar rentabilidad real o nominal?
Usa rentabilidad real (descontada de inflación) si quieres que el resultado refleje el poder adquisitivo de hoy, lo más útil para la planificación de la jubilación. Usa rentabilidad nominal si comparas con un objetivo en euros corrientes (por ejemplo, una entrada de 100.000 € para una vivienda en 2046). La relación aproximada es: rentabilidad real ≈ rentabilidad nominal − inflación. El BCE persigue un 2 % de inflación a medio plazo, así que un 8 % nominal en renta variable equivale aproximadamente a un 6 % real.
¿Con qué frecuencia debo rebalancear la cartera?
La mayoría de las guías de la OCU y de gestoras supervisadas por la CNMV recomiendan un rebalanceo anual o por umbrales (cuando una clase de activo se desvía más de 5 puntos de su objetivo). Rebalancear con más frecuencia añade costes de transacción sin mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo. Esta calculadora asume que mantienes tu asignación objetivo, por lo que la rentabilidad introducida ya incorpora implícitamente un rebalanceo periódico.
¿Qué pasa con las comisiones y los gastos corrientes?
Réstaselos a tu rentabilidad esperada antes de ejecutar la calculadora. Si esperas un 7 % bruto y el TER del fondo es del 0,5 %, modela un 6,5 %. A 30 años o más, incluso pequeñas diferencias de comisiones capitalizan de forma espectacular: la diferencia entre un fondo con TER del 1 % y uno con TER del 0,15 % sobre una cartera de 500.000 € supone unos 4.250 € anuales de rentabilidad cedida, que a su vez capitalizan. La CNMV identifica las comisiones como una de las variables más controlables en los resultados a largo plazo.
¿Qué es la estrategia de aportaciones periódicas (DCA)?
Consiste en invertir un importe fijo en euros con periodicidad regular (por ejemplo, 500 € el día 1 de cada mes) independientemente del mercado. El campo Aporte Mensual de esta calculadora modela implícitamente este enfoque. La ventaja es conductual: elimina decisiones de market timing y compras más participaciones cuando los precios bajan. La desventaja es que aplicar DCA a un capital grande ya disponible suele rendir menos que invertirlo todo de golpe, porque los mercados suben más a menudo que bajan.
¿Tiene en cuenta el riesgo de secuencia de rentabilidades?
No. La calculadora asume una rentabilidad constante cada año. En la realidad, el orden de las rentabilidades importa enormemente durante la fase de rescate (una caída del −30 % al principio de la jubilación puede dañar la cartera de forma permanente), pero importa mucho menos en la fase de acumulación, cuando estás comprando a través de la volatilidad. Para una proyección a 30 años vista el modelo constante es razonable; para los 5 años anteriores y posteriores a la jubilación, conviene complementarlo con una simulación de Monte Carlo.
¿Qué ocurre si dejo de aportar pasados unos años?
Ejecuta la calculadora dos veces. Primero, calcula el valor futuro al año en que dejas de aportar. Segundo, ejecútala de nuevo usando ese saldo final como nuevo principal, con aporte mensual a 0 € y los años restantes. Por ejemplo: 500 €/mes durante 10 años al 7 % ≈ 86.000 €. Esos 86.000 € capitalizan después solos durante 20 años al 7 % ≈ 333.000 €. La fuerza del interés compuesto de la primera década supera con creces a la de las aportaciones perdidas posteriores.
¿Es realista un 7 % de rentabilidad a futuro?
Es plausible, pero no está garantizado. Las previsiones a 10 años de gestoras europeas supervisadas por la CNMV proyectan rentabilidades nominales del 4,5–6,5 % para renta variable, por debajo del histórico, debido a las valoraciones actuales. Un 7 % medio en horizontes de 30 años o más se sitúa dentro del rango de experiencia histórica, pero usar un 5–6 % más prudente añade margen de seguridad por si la próxima década rinde por debajo de la media.
¿Y los impuestos sobre las ganancias de la inversión?
La calculadora devuelve cifras antes de impuestos. En planes de pensiones, el rescate tributa íntegramente como rendimiento del trabajo en el IRPF (con la posible reducción del 40 % para aportaciones anteriores a 2007 ya capitalizadas). En fondos de inversión, los traspasos no tributan, pero el reembolso tributa por la ganancia patrimonial en el ahorro (19–28 % en 2026). En una cuenta de valores directa pagas cada año por dividendos y por plusvalías realizadas. Para proyecciones netas, reduce la rentabilidad esperada entre 0,5 y 1,5 puntos por carga fiscal estimada.
¿Por qué mi Rendimiento Efectivo parece tan alto?
El Rendimiento Efectivo se muestra como multiplicador acumulado sobre los euros aportados (FV ÷ Aportes Totales − 1), no como tasa anualizada. A 30–40 años, una rentabilidad anualizada del 7 % produce de forma natural un múltiplo vital de 4–10 veces, que se ve como un 300 %–900 % acumulado. Para obtener el equivalente anualizado, calcula (FV ÷ Aportes Totales)^(1/t) − 1, donde t son los años, aunque esta fórmula solo es exacta para inversiones de aportación única y no para flujos de aportes periódicos donde cada euro capitaliza durante un plazo distinto.
¿Cómo trata la calculadora el momento de las aportaciones mensuales?
El widget trata las aportaciones como al final del mes (renta pospagable), convención habitual en los modelos de planes de pensiones y fondos. Si tus aportaciones reales se cargan al principio del mes (renta prepagable), el valor futuro es ligeramente mayor: multiplica la componente de aportaciones por (1 + i), siendo i = r/12. La diferencia suele ser inferior al 1 % del saldo final, por lo que el supuesto pospagable es suficiente a efectos de planificación.