¿Cuál es la diferencia entre VAN y TIR?
El VAN es el valor en euros que un proyecto añade tras descontar todos los flujos a tu coste de capital. La TIR es la tasa de descuento que haría el VAN exactamente cero, una rentabilidad porcentual. El VAN se prefiere en general porque refleja la creación de valor absoluto, trata limpiamente los supuestos de reinversión y funciona con flujos no convencionales en los que la TIR puede tener varias soluciones o ninguna. Cuando VAN y TIR discrepan al ordenar proyectos mutuamente excluyentes, sigue al VAN.
¿Cómo elijo la tasa de descuento?
Para proyectos con un riesgo similar al del conjunto de la empresa usa el coste medio ponderado de capital (WACC). Las cotizadas estiman el WACC a partir de su mezcla real de deuda y fondos propios y del coste de cada componente (a menudo aplicando el CAPM para los fondos propios). Para iniciativas más arriesgadas —nuevos países, tecnología no probada— suma una prima de 2 a 5 puntos. Para inversiones de ahorro de costes de bajo riesgo en operaciones del núcleo, el WACC suele bastar tal cual.
¿Qué es el valor temporal del dinero y por qué importa para el VAN?
El valor temporal del dinero es el principio de que un euro hoy vale más que un euro en el futuro, porque el euro de hoy puede invertirse y obtener rentabilidad. El VAN materializa esta idea descontando cada flujo futuro —dividiéndolo entre (1+r) elevado al año— de modo que los flujos más cercanos pesan más en el resultado. Sin descontar, un euro del año 1 valdría lo mismo que un euro del año 10, lo que sobrevaloraría sistemáticamente los proyectos de largo plazo.
¿Cómo se incorpora la inflación al cálculo del VAN?
Mantén la coherencia interna. O proyectas flujos nominales (que incluyen subidas de precios esperadas) y descuentas a tipo nominal, o proyectas flujos reales (en poder adquisitivo actual) y descuentas a tipo real. La ecuación de Fisher los relaciona: (1 + nominal) = (1 + real) × (1 + inflación). Mezclar flujos nominales con tipo real infla sistemáticamente el VAN; mezclar flujos reales con tipo nominal lo deflacta.
¿Puede el VAN ser negativo y qué significa?
Sí. Un VAN negativo significa que los flujos descontados no cubren la inversión inicial a tu rentabilidad exigida: cada euro invertido rinde menos que tu coste de capital. La regla estándar es rechazar los proyectos con VAN negativo porque destruyen valor para el accionista. Existen excepciones por opciones estratégicas (entrar en un mercado, bloquear a un competidor), pero esos beneficios deben cuantificarse, no darse por buenos.
¿Cómo trato el valor terminal o residual?
El valor terminal representa el valor del activo o negocio al final del horizonte de proyección. Para activos físicos es el valor de reventa o de chatarra neto de costes de desmantelamiento e impuestos. Para empresas en marcha suele estimarse como perpetuidad: VT = (flujo del último año × (1 + g)) / (r − g), donde g es la tasa de crecimiento a largo plazo. Súmalo al flujo del último año y descuéntalo al año 0 con la fórmula estándar del VAN.
¿Cómo gestiono flujos de caja inciertos?
Hay tres caminos habituales. Primero, usar flujos esperados (ponderados por probabilidad) y descontar a un tipo ajustado por riesgo. Segundo, analizar escenarios —base, optimista, pesimista— y mirar el rango de VAN en lugar de un único punto. Tercero, simulación de Monte Carlo: extraer miles de trayectorias de flujos a partir de distribuciones de las variables clave y obtener una distribución de probabilidad del VAN. Para la mayoría de decisiones no cotizadas, el análisis de escenarios es el punto dulce práctico.
¿Debo incluir costes hundidos en el VAN?
No. Los costes hundidos ya están gastados procedas o no, así que son irrelevantes para la decisión de seguir adelante. Solo se incluyen los flujos incrementales que ocurren por la inversión. Estudios de viabilidad, I+D previa o marketing ya pagado pertenecen a la cuenta de resultados pasada, no al VAN del próximo proyecto.
¿Qué hago si los flujos cambian de signo más de una vez?
Los patrones no convencionales —salida, entrada, otra salida (por ejemplo, costes de restauración minera o una mejora a media vida)— los maneja bien el VAN, pero pueden dar varias TIR o ninguna. El VAN sigue siendo un único número inequívoco para cualquier patrón, una de las razones por las que se prefiere a la TIR en proyectos irregulares. Introduce los años negativos como cifras negativas si tu modelo lo soporta o calcula el VAN en hoja de cálculo para tener flexibilidad total.
¿La calculadora gestiona impuestos y amortización?
No directamente: introduces flujos ya ajustados. Para un VAN preciso, los flujos deben ser flujo de caja operativo después de impuestos: (ingresos − costes en caja − amortización) × (1 − tipo impositivo) + amortización. El escudo fiscal de la amortización (amortización × tipo impositivo) es caja real, así que entra en el cálculo, pero la amortización en sí se suma de nuevo porque no es una salida de caja. El valor residual debe recogerse neto de cualquier impuesto sobre la plusvalía de venta.
¿Por qué mi resultado difiere ligeramente del de la función VNA de una hoja de cálculo?
Las funciones VNA de las hojas (por ejemplo, =VNA en Excel) descuentan el primer flujo un periodo y asumen que ocurre al final del año 1, así que para un resultado comparable se resta aparte la inversión inicial: =VNA(tipo, flujo_año1 : flujo_año_n) − inversión_inicial. Esta calculadora sigue la misma convención: inversión inicial en el año 0 y todos los flujos introducidos al final de su año correspondiente. Las diferencias suelen venir del supuesto de año 0 frente a año 1, no de las matemáticas.